Mantenimiento preventivo de transformadores: cómo prolongar su vida útil y evitar fallas costosas
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Un transformador puede durar décadas… siempre que reciba el mantenimiento adecuado. Muchas fallas se deben a pequeñas omisiones que podrían haberse prevenido fácilmente. En este artículo te contamos qué cuidados aplicar y cada cuánto hacerlo para evitar interrupciones costosas.
1. ¿Por qué el mantenimiento es tan importante?
El transformador trabaja continuamente bajo carga y temperatura. Sin mantenimiento, los componentes internos pueden degradarse, provocando sobrecalentamientos, cortos o pérdidas de eficiencia.
Un mantenimiento a tiempo puede extender su vida útil hasta un 30%.
2. Principales acciones de mantenimiento preventivo
- Inspección visual: buscar fugas, corrosión o grietas.
- Limpieza general: eliminar polvo, residuos o humedad.
- Revisión de conexiones: verificar aprietes y terminales.
- Medición de resistencia de aislamiento.
- Verificación de nivel y calidad del aceite (en transformadores en aceite).
- Pruebas eléctricas periódicas.
3. Frecuencia recomendada
- Anualmente: inspección general y pruebas eléctricas básicas.
- Cada 3 años: mantenimiento completo (limpieza profunda, pruebas de aislamiento, ajustes).
- Cada 5 años: análisis de aceite y revisión integral del núcleo y bobinas.
4. Beneficios de un buen mantenimiento
- Reducción de fallas inesperadas.
- Mayor seguridad operativa.
- Ahorro a largo plazo.
- Cumplimiento normativo y mayor confiabilidad en la red eléctrica.
Conclusión
Un transformador bien mantenido no solo dura más, sino que trabaja mejor y con mayor seguridad.
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